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El Ojo del Mundo - Robert Jordan

Título original: The Eye of the World
Autor: Robert Jordan
Saga: La Rueda del Tiempo I*
Año: 1990
Páginas: 640

*La numeración (y el título) siempre se referirán a la edición original, y no a la subdivisión hecha en la versión española.



Sinopsis
El mundo gira y gira y una vez tras otra vuelven, al cabo de los años, de los milenios, los días prometidos en las leyendas. Desde el horrible momento en el que Lews Therin, que fue Señor de la Luz, Impulsado por las fuerzas de la Oscuridad, dio muerte a todos los suyos, no ha cesado la lucha entre la luz y las tinieblas, la vida y la muerte, el bien y el mal.
En una pequeña aldea solitaria de la región de Dos Ríos vive Rand, un joven granjero, en compañía de su padre. Una noche son asaltados por los trollocs, seres medio bestias, que hieren al padre. Rand lo traslada al pueblo mas cercano para que lo curen y ve como allí los trollocs también han ocasionado graves destrozos. Una poderosa maga, Moiriane, afirma que Rand y otros dos muchachos tienen que huir de la aldea porque son el objetivo de la persecución de los trollocs, quienes obedecen a las fuerzas del mal. Rand y sus compañeros parten y el joven lleva una valiosa espada que su padre le entrega a la vez que le deja entrever, con sus palabras febriles y entrecortadas, que tal vez no sea su verdadero hijo.
El Ojo del Mundo es la primera parte de una ambiciosa saga de literatura fantástica, La Rueda del Tiempo, fuente inagotable de sorpresas, de innumerables personajes y de una gran variedad de situaciones. Ofrece, además, encantadoras descripciones de aldeas inglesas y de las costumbres que se tenían en ellas nueve siglos atrás, con ingenuas fiestas pueblerinas, inflexible feudalismo y dominándolo todo, un inagotable ejercicio de la magia.
La Rueda del Tiempo gira, y las eras llegan y pasan y dejan tras de sí recuerdos que se convierten en leyenda. La leyenda se difumina, deviene mito, e incluso el mito se ha olvidado mucho antes de que la era que lo vio nacer retorne de nuevo. En una era llamada la tercera era por algunos, una era que ha de venir, una era transcurrida hace mucho, comenzó a soplar un viento en las Montañas de la Niebla. El viento no fue el inicio, pues no existen comienzos ni finales en el eterno girar de la Rueda del Tiempo. Pero aquél fue un inicio.
Humildes inicios
Rand Al'thor, joven pelirrojo, alto y buenmozo, hijo de un granjero que supo ser soldado; Mat Cauthon, un joven que le gusta la juerga, el baile, los juegos de azar y meterse en problemas; Perrin Aybara, un aprendiz de herrero que la gente toma por "algo lento". Tres amigos en un pueblucho que se llama Dos Ríos, lejos de todo. Y a pesar de eso, los sirvientes del Oscuro andan tras de ellos. Tres hombrecitos que tendrán que elegir entre quedarse y perecer o partir siguiendo a Moraine, una Aes Sedai, que para aquellos que no lo sepan son una especie de maga/bruja que todos respetan y muchos temen... y desconfían. Los tres serán arrancados de sus plácidas vidas y comenzarán una desesperada huida que abarca como 600 páginas de las 640. Desesperante, no solo para ellos.

Robert Jordan y su problema con las mujeres
Lo primero que salta a la vista es que el autor tiene cierta extraña imagen del "sexo débil", una imagen completamente opuesta a ese título. Las mujeres en este mundo parecen ser todas (y me refiero a TODAS) unas mandonas. Los hombres, aunque digan lo contrario, se someten a sus esposas, los jóvenes a sus amiguitas... y todas tratan a los hombres como unos inútiles sin cerebro. TODAS. Aunque hay un dirigente en Dos Ríos, las decisiones de importancia las toman un grupo de mujeres. Y después está la Zahorí (o curandera) llamada Nynaeve al'Meara, la más gritona, mandona y molesta mujer que me he cruzado en mis años de lectura, y eso que tiene unos pocos años más que Rand y sus amigos. Moraine, la Aes Sedai, no se queda atrás de Nynaeve, y encima tiene el poder que la respalda. Da escalofríos de sólo pensarlo.
Esta extraña imagen del sexo femenino se va a mantener durante todo el libro y durante toda la saga. Los prevengo.

Compañeros en la huida
Rand, Mat y Perrin se van con Moraine, que además va acompañada de su guardián, un hombre que está vinculado a ella hasta que lo libere. Este parco personaje es  Lan Mandragoran, un experimentado guerrero, heredero de un reino que ya no existe. También se sumarán Nynaeve (oh por dios) y Egwene al'Vere, que sería algo así como la amigovia/prometida de Rand, aunque entre ellos nunca ha pasado absolutamente nada. Lo que me hace acordar de algo: perded toda esperanza, vosotros que entrais aquí, en búsqueda de concreciones amorosas. Ya leí cuatro libros de la saga y no recuerdo siquiera un beso bien dado.
Más adelante se sumará Loial, un ogier (una antigua raza, altos y de aspecto algo salvaje, pero pacíficos y eruditos), y Thom Merrilin, un viejo juglar que desconfía mucho de las intenciones de las Aes Sedai.

Profecías
Moraine no cae en el pueblo por casualidad, está buscando a la reencarnación del Dragón, aquel que salvará al mundo... o lo destruirá... o las dos cosas. ¿Pero cuál de los tres amigos es? Parece que los tres tienen algo especial, y sus cualidades se irán manifestando más a lo largo de la incesante persecución.
Rand recordaba todas las historias acerca de los hombres que se habían autodenominado el Dragón Renacido y, pese a que todos habían demostrado ser falsos dragones al morir o desaparecer sin haber cumplido las profecías, sus actos habían acarreado siempre malas consecuencias. Naciones enteras devastadas por las batallas, y ciudades y pueblos arrasados por las llamas. Los muertos eran tan numerosos como las hojas caídas en otoño y los refugiados atestaban los caminos igual que las ovejas un aprisco.
Opinión
Antes de leer este primer libro de la saga había leído la precuela que fue escrita años después. Las diferencias en cuanto a la calidad de la narración y los detalles es abismal. El principio es algo pesado, o así lo recuerdo (lo leí hace uno o dos años). Se siente que va a pasar algo pero la espera se dilata demasiado. Y luego la huida... interminable, incansable... inbancable. Los personajes tienen que escapar hasta en sus sueños. Y el final, aunque bueno, tal vez algo sorpresivo, es un poco brusco.
En contraparte, puedo decir que aunque los personajes al principio parecen demasiado típicos o parecidos entre ellos van ganando profundidad. Se nota que hay algo detrás que vale la pena. Y los libros que siguen poco a poco van mejorando.
En resumidas cuentas: no el mejor comienzo, pero no deja de ser el principio de una saga épica.

Puntaje:

Perrin, Rand y Mat, respectivamente

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3 comentarios

  1. Primero te voy a contar una pelotudez (porque las cosas que te cuento son siempre de gran importancia). El otro día vine a leer tu reseña y me distraje mirando la tapa... me puse re contenta de que hicieran una edición tan bonita, y después de pasarme cerca de 15 minutos buscándola me di cuenta de dónde la sacaste y que le clonaste un cachito XD
    Y lo peor de todo, después me distraje y no lei tu reseña -____-U

    "El viento no fue el inicio, pues no existen comienzos ni finales en el eterno girar de la Rueda del Tiempo. Pero aquél fue un inicio."
    Ya me compró con eso. Igual temo que después de haber leído al gordo sádico el resto de los libros de literatura fantástica pierdan brillo. Hay todo un culto con esta saga, viste?
    Muy simpática tu reseña, aunque sigo sin decidirme si empiezo por la precuela o por el 1 ._.

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    Respuestas
    1. Acabo de descubrir que hay otra precuela anterior a la reseñé. Empezá por el 1, y meté la precuela por el cuarto o quinto libro.

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    2. PD: como voy a seguir los libros como la versión original, me pareció correcto tomar las tapas de una de las ediciones inglesas, y casualmente encontré por ahí esas tapas ya traducidas.
      La culpa es de los que dividen las ediciones. No mía.
      El estilo es muy diferente al de Martin, no lo leería justo después de uno de Juego de Tronos xD sobre todo este que es el más mediocre.

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