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El Príncipe Lestat - Anne Rice


Sinopsis

El mundo de las criaturas de la noche está sumido en una crisis: los vampiros han proliferado sin control y ahora han empezado a producirse pavorosos incendios en todo el mundo. Algunos vampiros ancianos, despertados de su sueño bajo tierra, obedecen las órdenes de una Voz que los incita a quemar indiscriminadamente a los jóvenes no muertos, rebeldes que rondan por ciudades como París, Bombay, Hong Kong, Kyoto y San Francisco.
La novela se mueve desde el Nueva York y la Costa Oeste actuales hasta el antiguo Egipto, pasando por la Cartago del siglo IV, la Roma del siglo XV y la Venecia del Renacimiento. En ella, nos reencontramos con personajes inolvidables como Louis de Pointe du Lac; el eternamente joven Armand, cuyo rostro recuerda el de un ángel de Botticelli; Mekare y Maharet, Pandora y Flavius; David Talbot, vampiro y guardián del secreto de la Talamasca, y Marius, el auténtico Hijo de los Milenios, así como otras nuevas y seductoras criaturas, reunidas en esta descomunal, exuberante y ambiciosa novela, para averiguar quién o qué es la Voz, y descubrir qué pretende y por qué…


*Esta reseña puede contener spoilers de libros anteriores

Introducción totalmente personal
No suelo hacer este tipo de comentarios, pero el regreso de las Crónicas Vampíricas de Anne Rice me mantuvo a la espectativa desde que su autora dio el anuncio. Y siento que tengo que explicar un poco lo que las crónicas y Lestat significan para mí, y que esta no es una de mis tantas reseñas. He leído casi todos los libros de Anne Rice, amo sus creaciones, detesto sus finales y no tengo reparos en señalar lo que me molesta de sus obras. No soy un fan ciego ni me sentí ultrajado por Cánticos de Sangre (más allá de ser un libro mediocre). Pero las Crónicas Vampíricas me marcaron y me influenciaron desde que las conocí. Todavía hoy me cuesta creer la forma en que me afectan la saga. La persona que me prestó El Vampiro Lestat no quería prestármelo sabiendo que me iba a pegar fuerte, y tuvo razón. Cada vez que leo uno de estos libros caigo en un estado muy cercano a la depresión y que me puede durar más de un mes.
Y Lestat... oh, Lestat, es uno de los padres de mi yo virtual. Uno de los referentes para los que tuvieron la desgracia de conocerme en juegos y foros conocen como... Deadwish. Sí, el vampiro/científico loco que le da nombre a este blog.
Por qué me afecta tanto Lestat y las crónicas ya es un tema complejo y privado que queda entre mi psicóloga y yo. Además no olvidemos que la saga tiene valor por sí misma y que ha moldeado todas las obras modernas donde los vampiros son protagonistas. Pasemos a la reseña.

En la carne empieza toda la sabiduría. Cuidado con lo que no tiene carne. Cuidado con los dioses, cuidado con la idea, cuidado con el demonio.
MAHARET A JESSE,
en La reina de los condenados

Con el pie izquierdo
El Príncipe Lestat comienza con algunas citas de viejos libros y luego sigue con una breve reseña de la historia del nacimiento de los vampiros en unos pocos párrafos y luego salta a los eventos de El Vampiro Lestat y La Reina de los Condenados. Cualquiera que haya leído la saga a esta altura ya conoce de memoria todo eso, más si está resumido en sus elementos más básicos. Comienzo a sospechar que el libro está escrito para nuevos lectores... mala señal.
Le sigue un diccionario vampírico o Jerga de la Sangre. Una breve lista de términos ya usados en viejos libros pero de una cantidad mayor de elementos nuevos. ¿De dónde salieron? ¿Por qué se empezaron a usar? Parece que Rice se ha acordado tarde (once libros tarde) de dotar a sus criaturas de un vocabulario propio. Para colmo, el diccionario carece un poco de sentido, ya que la mayoría de los términos son autoexplicativos o fácilmente deducible. Realmente no necesito que me digan que un Bebedor de Sangre es una forma de referirse a un vampiro. Comienzo a sospechar que este libro está escrito no solo pensando en nuevos lectores, sino también dirigido a los lectores post Crepúsculo. Temo encontrarme con un libro para idiotas (no offense). Si fuera un vampiro, estaría transpirando sangre.

Omitir lo ya escrito. Recordar lo no escrito
"Hola, soy Lestat, la estrella de rock vampiro, y quería decirles que Cánticos de Sangre no existió y que me olvidé de decirles que entre libro y libro (y durante ellos también) pasaba esto".
Bueno, no es una verdadera cita del libro, pero podría serlo. Hay ciertas cosas que me molestan de los autores. Una es dar marcha atrás u obviar parte de su obra porque a la gente no le gustó. Aquí no hay una sola mención a ningún personaje o hecho de El Santuario y Cánticos de Sangre. Y creo que tampoco de Merrick. Las brujas no existen al parecer, y con ellas se va lo que al público le desagradó...

Derrotado, yací durante años en el suelo de una capilla de Nueva Orleáns, dentro de un antiguo convento, ajeno al incesante trasiego de inmortales que me rodeaba. Yo los oía y deseaba responderles, pero había algo que me impedía devolver una mirada, contestar una pregunta, reaccionar ante un beso o un murmullo de afecto.
Y fue entonces cuando oí la Voz por primera vez. Masculina, insistente, resonando en mi cerebro.

Pero lo peor, es introducir un montón de cosas importantes que pasaron durante las crónicas y que nadie había nombrado. Es increíble que Lestat no haya dicho que escuchaba una voz desde Memnoch el Diablo hasta el 2013, año en que transcurre la historia. También es poco probable que haya olvidado el detalle de haberse prestado como conejillo de indias en experimentos llevados a cabo por un par de vampiros científicos... Entre los experimentos se incluye el recuperar momentáneamente deseos y habilidades humanas...

-No consigo entender -dijo Fareed- por qué los bebedores de sangre más destacados son en su mayoría románticos y poetas que solo inician, a su vez, en la Sangre a seres a los que aman por motivos emocionales. yo valoro mucho tus escritos, entiéndeme, los valoro de principio a fin. Tus libros son las Sagradas Escrituras de los no-muertos. (...) Pero ¿nunca se te había ocurrido iniciar a aquellos a los que necesitas?

¿Esto pasó ayer?
Durante los primeros capítulos nos enteramos de varias cosas. Lestat está en una etapa solitaria y evade a sus amigos; Mekhare está actuando raro y en la Talamasca están pasando cosas extrañas. Pero sinceramente, la narración falla totalmente en situarnos en el tiempo. Párrafos, capítulos enteros transcurren con la idea de "esto está pasando ahora" y luego terminan con un "eso fue hace algunos años. Los experimentos, que parecían actuales, fueron hace casi 20 años, y cuesta reubicarse en el tiempo. Cuando llega a la actualidad, el lector comienza a dudar si realmente es así.

Nuevos amigos y viejos conocidos... ¡Ey! ¿Tú no estabas muerto?
Este libro va saltando en cada capítulo de personaje principal. Lestat habla en primera persona, los demás en tercera. Van apareciendo "nuevos" vampiros, varios de ellos tan viejos como Maharet, Mekare o Khayman... perdón, Jayman... porque en esta novela aparece escrito así (espero que sea una licencia del traductor... porque si fue la autora... ¡WTF Rice!).
Pero también aparecen viejos conocidos, muchos de los cuales se los tenía por perdidos... y muchos se los daba completamente por muertos. A aquellos que no pudo revivir los hace aparecer igual... como fantasmas...
Muchos de los que aparecen, incluyendo algunos de los nuevos personajes, eran simples extras o personajes de muy poca importancia en los viejos libros. Ahora tienen nombre, personalidad y un papel a desempeñar. Para dar un ejemplo, aparecen varios miembros de la Banda del Colmillo. Pero no hay que asustarse, Baby Jenks es uno de los pocos personajes que sigue bien muerto.

Queremos tanto a Lestat
¿Recuerdan cuando Lestat era una estrella de rock? Los Bebedores de Sangre lo recuerdan. Nadie puede negar que el príncipe malcriado es el vampiro más famoso entre los de su especie, pero yo si recuerdo bien que muchos lo odiaban.
Pero aquí no. Todos quieren a Lestat, todos lo idolatran, es el mejor, el perfecto, el más lindo... si los penes siguieran teniendo función entre los vampiros, todos dirían que lo tiene más grande que ninguno.

¡Y qué figura tan bella y deslumbrante constituía Lestat! Era el James Bond de los vampiros, no cabía duda.

Sí, esa sí es una cita verdadera. Y no es aislada. Prefería cuando Lestat era querido por muchos y amado por algunos, pero no idolatrado por todos, incluyendo vampiros que le sacan cuatro milenios de edad.

Conclusión
El Príncipe Lestat presenta una historia interesante, con una trama que se debate entre la novedad y la repetición (no deja de ser otra matanza de neófitos). Algunos elementos de los cuales no quiero hacer mención para no arruinar la sorpresa, son casi intragables. Siguiendo la línea de escribir para idiotas nuevos lectores, las extensas descripciones de los escenarios donde transcurren los sucesos dejaron de existir. También brillan por su ausencia esos mágicos momentos donde Rice no dudaba en cortar la trama y gastarse 500 páginas contando la vida de un Hijo de los Milenios. Es verdad que la historia se agiliza, pero tenemos un puñado de vampiros nuevos y viejos con personalidades poco diferenciadas y vidas poco profundas. Siento que un editor malvado ha quemado 1500 páginas que me hacen falta.
No puedo evitar no tenerle cariño a Lestat, a los otros vampiros (salvo a Armand, a ti no te quiero) y ya me encariñé con los nuevos miembros de la familia. Si eso se debe a un mérito de la autora o a mi sensiblería, no lo se.
Se nota desde el principio que Rice se tomó el trabajo de releer toda su obra y creo yo también de leer algunas cosas inspiradas por ella. O al menos ha llegado a las mismas conclusiones que otros inspirados por sus libros. No encuentro otra explicación a las similitudes con, por ejemplo, los juegos de rol de Vampiro La Mascarada/El Requiem.
La historia es interesante, pero muy, muy predecible. Es fácil deducir quién es el dueño de la Voz, y ni siquiera hace falta abrir el libro para saber cómo va a terminar todo esto. Pese a todo, este es uno de los finales mejor resueltos de todos los libros de las Crónicas. Se resuelve todo en unas pocas líneas, pero en este caso es casi justificado. No estoy diciendo que sea el mejor final de la historia de la literatura, estoy diciendo que para Rice es todo un logro. Eso vale al menos medio punto.

Puntaje


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4 comentarios

  1. Uy Dio XD ahora lo voy a leer con miedo, espero acordarme (sino me la voy a pasar metida en la Wiki).
    Te quedó muy bien la reseña, muy divertida!

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    Respuestas
    1. Creo que la reseña lo hace parecer peor de lo que es... o no. Todavía no logro sabér qué me pareció.

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  2. "Parece haber escrito el libro para lectores nuevos" o para lectores que no han podido leer todos los libros, que no siguen las pautas de leer uno a uno sino salteados tal y como los consiguen. Creo que desconocen que en países como México, Chile o Ecuador es difícil conseguir libros incluso en las bibliotecas. Y ni que decir de Venezuela, que a veces es imposible encontrar buenos libros más allá de los clásicos.

    Los términos, creo que te confundes de nuevo. Has olvidado que Petronia, por ejemplo, llamaba de una forma a los "bebedores de sangre" y al "don oscuro". Esto se explica en "El Santuario".

    Pues nada.

    He leído todo estoy no he podido más que sentir cierta ¿ofensa? Porque estos detalles cuentan a la hora de despotricar contra un libro.

    Quizá no es el libro más brillante de todos los que tiene Rice, pero ha querido reconducirlo.

    PD: Sí, muchos vampiros odian a Lestat. Rhosh lo detesta. ¿Todos lo quieren? JA. También se te olvida que muchos de los que lo odiaban quedaron fritos por Akasha.

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